7/15/2026
Bendición de la Rev. Adriene Thorne
por Rev. Adriene Thorne
Dios ha confiado gran parte de la sanación del mundo a las manos y los corazones humanos. Los cuidadores —ya sean profesionales, familiares, vecinos o amigos— responden a un llamado sagrado. Acogen historias y cuerpos; cargas y esperanza. Con demasiada frecuencia se agotan mientras atienden a los demás. Hacemos una pausa para honrarlos, bendecirlos y orar por su renovación.
Dios compasivo, te presentamos a todos aquellos que cuidan de los demás. Aquellos cuyas manos alivian, cuyas palabras consuelan y cuya presencia da seguridad. Bendice a los cuidadores que se levantan temprano y se acuestan tarde, que dan más de lo que piden, que asumen la labor invisible y, con demasiada frecuencia, poco valorada de cuidar a los demás. Fortalece a quienes están cansados, querido Dios. Revigora a quienes están al límite de sus fuerzas. Protege los corazones de quienes se preocupan y alivia las mentes de quienes cargan con más de lo que jamás llegaremos a saber. En el nombre de Jesús, te lo pedimos.
