{"id":9643,"date":"2020-06-22T14:45:57","date_gmt":"2020-06-22T18:45:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/?p=9643"},"modified":"2023-01-29T04:02:47","modified_gmt":"2023-01-29T09:02:47","slug":"el-hogar-presbiteriano-para-ninos-abre-un-camino-de-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/resources\/news\/presbyterian-home-for-children-paves-path-of-hope\/","title":{"rendered":"El Hogar Presbiteriano para Ni\u00f1os abre un camino de esperanza"},"content":{"rendered":"<p>Es una vista com\u00fan desde la ventana de la oficina de Doug Marshall en la <a href=\"https:\/\/www.phfc.org\">Hogar Presbiteriano para Ni\u00f1os<\/a> en Talladega, Alabama. Una cuidadora acompa\u00f1a a una ni\u00f1a nueva desde el edificio de administraci\u00f3n hasta la casita que ser\u00e1 su nuevo hogar.<\/p>\n<p>Est\u00e1 abrumada, quiz\u00e1 llorando. El cuidador, que ha hecho este recorrido por el campus innumerables veces, camina tranquilamente con ella.<\/p>\n<p>\"Para m\u00ed, es el comienzo de recorrer ese camino de esperanza\", dijo Marshall, presidente y director general del Hogar.<\/p>\n<p>Ahora, en su 152\u00ba a\u00f1o -y en medio de una pandemia mundial- el Hogar est\u00e1 encontrando nuevas formas de mantener despejado ese camino y abrir m\u00e1s v\u00edas de curaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y lo hace cumpliendo todos los requisitos de un funcionamiento \u00e9tico, financieramente responsable y compasivo\", afirm\u00f3 la Dra. Cindy Wilson, moderadora del Consejo de Administraci\u00f3n.<\/p>\n<p>\"Es una organizaci\u00f3n muy creyente\", afirma.<\/p>\n<p><strong>'Sin techo cuando est\u00e1n aqu\u00ed'<\/strong><\/p>\n<p>Un ministerio compartido de <a href=\"https:\/\/napcusa.org\">Norte de Alabama<\/a>, <a href=\"http:\/\/pslpcusa.org\">Sheppards y Lapsley<\/a> y <a href=\"http:\/\/www.apple.com\">Sur de Alabama<\/a> presbiterios, el Hogar empez\u00f3 atendiendo a viudas y hu\u00e9rfanos tras la Guerra Civil. La pobreza, los malos tratos y el abandono han trastornado la vida de los ni\u00f1os y las familias a los que ahora se atiende.<\/p>\n<p>Sin embargo, no es el final del camino.<\/p>\n<p>\"No son indigentes cuando est\u00e1n aqu\u00ed\", afirma Marshall.<\/p>\n<p>El programa Viviendas Seguras del Hogar proporciona alojamiento transitorio a chicos y chicas de hasta 17 a\u00f1os y a sus cuidadoras, normalmente las madres. Las j\u00f3venes de 19 a 24 a\u00f1os que han abandonado el sistema de acogida reciben alojamiento, comida y apoyo a trav\u00e9s del programa Transition to Adult Living (TAL). Moderate Care, un programa de tratamiento residencial reconocido por el estado, atiende a chicas de 13 a 17 a\u00f1os que previamente han sido objeto de abusos o negligencias extremas.<\/p>\n<p>Family Bridges, en colaboraci\u00f3n con la <a href=\"https:\/\/dhr.alabama.gov\/\">Departamento de Recursos Humanos del Estado de Alabama<\/a>ofrece a los padres la oportunidad de conservar o recuperar la custodia de sus hijos mediante servicios intensivos a domicilio.<\/p>\n<p>Todos los ni\u00f1os que residen en el Hogar, as\u00ed como algunos alumnos externos, reciben una educaci\u00f3n totalmente acreditada a trav\u00e9s de Ascension Leadership Academy (K-8) y Hope Academy (9-12).<\/p>\n<p>Cuando COVID-19 lleg\u00f3 a Estados Unidos, el Hogar puso en marcha su plan de pandemia e influenza. Se restringi\u00f3 el acceso al campus, se aisl\u00f3 a los nuevos residentes y se cancelaron las jornadas de trabajo de los voluntarios. El personal recibi\u00f3 formaci\u00f3n especializada e intent\u00f3 equilibrar la veracidad con las garant\u00edas de seguridad.<\/p>\n<p>Se reserv\u00f3 un gran apartamento para la cuarentena. Los servicios a domicilio y las clases diarias se pusieron en l\u00ednea mientras todas las partes se refugiaban por separado en el lugar.<\/p>\n<p>Gran parte de la vida en el Hogar se ralentiz\u00f3, pero no pudo detenerse.<\/p>\n<p><strong>Nuevas v\u00edas: un pueblo y m\u00e1s all\u00e1<\/strong><\/p>\n<p>Con el <a href=\"https:\/\/www.aidb.org\">Instituto para sordos y ciegos de Alabama<\/a> Situada en Talladega, la ciudad alberga una importante poblaci\u00f3n de residentes sordos, ciegos y sordociegos.<\/p>\n<p>\"Hab\u00eda una enorme necesidad de viviendas para licenciados, sobre todo para ciegos\", dijo Marshall, y a\u00f1adi\u00f3 que muchos acababan en alojamientos de mala calidad.<\/p>\n<p>Gracias a una asociaci\u00f3n entre el AIDB y el Hogar, naci\u00f3 Union Village.<\/p>\n<p>Empez\u00f3 con cuatro casitas de estilo dormitorio en la parte trasera del campus. Una quinta era tradicionalmente el Hogar del Presidente, pero Marshall se mud\u00f3 el pasado noviembre a un apartamento del campus para abrir m\u00e1s espacio vital a los sordos.<\/p>\n<p>Luego vinieron las casas diminutas: viviendas de 1,5 metros cuadrados, dos por d\u00faplex, en terrenos agr\u00edcolas no urbanizados en la parte trasera del campus. Son totalmente accesibles y permiten a las personas sordas, ciegas y sordociegas con bajos ingresos vivir en una comunidad segura y solidaria, pero tambi\u00e9n tener cierta independencia. La AIDB proporciona programaci\u00f3n y personal in situ. Se han construido dos y otras dos est\u00e1n en construcci\u00f3n; habr\u00e1 un total de 42.<\/p>\n<p>La ubicaci\u00f3n centralizada permite a la AIDB hacer m\u00e1s por aquellos a los que sirve, dijo Marshall. Las viviendas, aunque siguen siendo asequibles, proporcionan ingresos al Hogar.<\/p>\n<p>\"Hemos desarrollado, en esencia, otra fuente de financiaci\u00f3n <em>y<\/em> hemos ampliado nuestro ministerio\", afirm\u00f3.<\/p>\n<p>La tienda de segunda mano de PHFC tambi\u00e9n proporciona ingresos al Hogar, al tiempo que sirve a la comunidad con material de calidad -en gran parte procedente de ventas de patrimonio- a precios asequibles. A menudo es el primer trabajo, o el primer trabajo con \u00e9xito, para las madres y mujeres j\u00f3venes del Hogar.<\/p>\n<p>Tras permanecer cerrada a causa del COVID-19, la tienda de segunda mano reabri\u00f3 en mayo con limpieza adicional y otras precauciones. Hay planes para convertirla en una fuente de financiaci\u00f3n a\u00fan mayor.<\/p>\n<p>\"(Nuestros donantes) han adoptado plenamente la estrategia de diversificar nuestra financiaci\u00f3n y ayudar a complementarla para que podamos atender a m\u00e1s ni\u00f1os\", afirm\u00f3 Marshall.<\/p>\n<p>En el \u00faltimo a\u00f1o, el Hogar Presbiteriano para Ni\u00f1os tambi\u00e9n ha ampliado su base de compromiso al mundo empresarial. Una nueva junta junior de j\u00f3venes profesionales trabaja en el desarrollo del liderazgo, el servicio y la diversi\u00f3n.<\/p>\n<p>Uno de sus proyectos fue una gala \"Sweet Home Soir\u00e9e\" (\"Al principio no estaba seguro de ese nombre\", admiti\u00f3 Marshall) en Birmingham, que report\u00f3 $57.000 de ingresos netos. Sweet Home Soir\u00e9e Huntsville recaud\u00f3 $38.000. Ambas volver\u00e1n a celebrarse la pr\u00f3xima primavera, a las que se a\u00f1adir\u00e1 Sweet Home Soir\u00e9e Mobile.<\/p>\n<p><strong>Mantener el camino despejado<\/strong><\/p>\n<p>Marshall, con formaci\u00f3n en contabilidad empresarial, suele compartir la labor del Hogar con las congregaciones. \"Soy un financiero que sabe predicar\", dice riendo.<\/p>\n<p>El Hogar funciona con un presupuesto equilibrado, dijo. \"Nuestro objetivo es dejar nuestro dinero en el <a href=\"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/dotaciones\/\">Fundaci\u00f3n Presbiteriana<\/a> y d\u00e9jalo crecer\".<\/p>\n<p>Los que invierten en el Hogar pueden estar seguros no s\u00f3lo de que su dinero se utilizar\u00e1 sabiamente, sino de que el Hogar no se dormir\u00e1 en los laureles, dijo el moderador de la junta Wilson. Ha cambiado como ha cambiado la sociedad. Sus dirigentes se han asegurado de ello.<\/p>\n<p>\"No se quedan estancados en 'No hacemos eso' o 'Nunca hemos hecho eso'. Es 'Esto es lo que nos necesita, as\u00ed que vamos a ver c\u00f3mo podemos hacer que suceda'\", dijo.<\/p>\n<p>Se trata de crear y recrear ese camino de esperanza.<\/p>\n<p>\"Todo el tiempo le digo a la gente que nacimos en el coraz\u00f3n de Dios y nos plantamos en Talladega\", dijo Marshall.<\/p>\n<p><em>Nancy Crowe es escritora, editora y especialista en bienestar animal residente en Fort Wayne, Indiana. Es licenciada en <a href=\"https:\/\/www.lpts.edu\/\">Seminario Teol\u00f3gico Presbiteriano de Louisville<\/a>. Env\u00ede sus comentarios sobre este art\u00edculo a Robyn Davis Sekula, Vicepresidenta de Comunicaci\u00f3n y Marketing, a <\/em><a href=\"\/es\/&\/#x6d;&#97;&#x69;&#x6c;&#116;&#x6f;&#x3a;&#114;&#x6f;&#x62;&#121;&#x6e;&#x2e;s&#x65;&#x6b;u&#x6c;&#97;&#64;&#x70;&#114;e&#x73;&#98;y&#x74;&#101;r&#x69;&#97;n&#x66;&#111;u&#x6e;&#100;a&#x74;&#105;o&#x6e;&#46;o&#x72;&#103;\"><em>robyn.sekula@presbyterianfoundation.org<\/em><\/a><em>. <\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>It\u2019s a common sight from the window of Doug Marshall\u2019s office at the Presbyterian Home for Children in Talladega, Alabama. 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