{"id":8897,"date":"2020-02-24T09:27:05","date_gmt":"2020-02-24T14:27:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/?p=8897"},"modified":"2023-11-28T15:44:13","modified_gmt":"2023-11-28T20:44:13","slug":"una-reflexion-sobre-el-viaje-del-patronato-a-juarez-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/resources\/news\/a-reflection-of-the-board-of-trustees-trip-to-juarez-mexico\/","title":{"rendered":"Una reflexi\u00f3n sobre el viaje del Patronato a Ju\u00e1rez (M\u00e9xico)"},"content":{"rendered":"<p><em>Entonces Jes\u00fas fue llevado por el Esp\u00edritu al desierto para ser tentado por el diablo. (Mateo 4:1)<\/em><\/p>\n<p><strong>Incertidumbre y opciones naturales<\/strong><\/p>\n<p>Fue un viaje un poco maratoniano a M\u00e9xico como parte de la Fundaci\u00f3n Presbiteriana <a href=\"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/acerca-de\/consejo-de-administracion\/\">Consejo de Administraci\u00f3n<\/a> Pero las im\u00e1genes persistentes del encuentro han dejado huella en mi mente y en mi coraz\u00f3n. El paisaje del suroeste en nuestro viaje a Ciudad Ju\u00e1rez estaba salpicado de edificios tipo chabolas y alambre de espino que serv\u00edan de coronas a ventanas y patios delanteros cerrados.<\/p>\n<p>Al final del d\u00eda nos dirigimos a una comunidad de refugiados. Los edificios parec\u00edan barracones del ej\u00e9rcito, aunque estaban pintados de amarillo con ribetes verdes. Un campo de f\u00fatbol improvisado en un terreno sin hierba, junto a una zona de juegos, nos recordaba que, a pesar de las dificultades a las que se enfrentaban esas familias y personas como inmigrantes o refugiados, tambi\u00e9n exist\u00eda la determinaci\u00f3n de crear un lugar y un ritmo seguros para sus hijos. Alrededor de 300 personas viven en este complejo, que les ofrece una sensaci\u00f3n de refugio mientras esperan las opciones que se les presentan para construir una nueva vida en M\u00e9xico o Estados Unidos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-8899 alignleft\" src=\"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/IMG_7847-2-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/>Este fue el segundo refugio para refugiados que visitamos ese d\u00eda. El primer refugio que visitamos era una oferta mucho m\u00e1s peque\u00f1a; un lugar donde vivir para unos 44 migrantes, la mayor\u00eda procedentes de Cuba. Es dif\u00edcil olvidar la imagen de 15 personas viviendo en una habitaci\u00f3n de no m\u00e1s de 5 x 5 metros. Sin embargo, este refugio superpoblado se mantiene con esperanza gracias al compromiso de la iglesia presbiteriana local. Esta iglesia -Iglesia Verdad y Esperanza- convirti\u00f3 su espacio para honrar a Dios ampliando su misi\u00f3n de acoger al forastero que se encuentra entre ellos, mientras esos forasteros se embarcan en viajes de esperanza hacia lo desconocido. Fue en este sencillo espacio donde comimos una extraordinaria comida (que me hizo pensar en la casa de mi infancia) preparada por los inmigrantes mientras compart\u00edamos el pan con ellos y nos enter\u00e1bamos de c\u00f3mo estaban colaborando con otros refugios construyendo literas para sus hu\u00e9spedes.<\/p>\n<p>Lo que me impresion\u00f3 al ser testigo tanto de los retos como de la fortaleza de esp\u00edritu de esta realidad fue la magnitud de la incertidumbre con la que viv\u00edan estos hombres y mujeres, una incertidumbre que pod\u00eda durar desde unos pocos meses hasta unos pocos a\u00f1os. Ahora bien, yo no he vivido este tipo de incertidumbre, pero, al igual que ustedes, me he encontrado en lugares de incertidumbre, donde el camino a seguir no est\u00e1 claro y, a veces, es inimaginable. Son momentos en los que no sabemos lo que tenemos delante y no sabemos c\u00f3mo vamos a responder. Estas \u00e9pocas de incertidumbre y desaf\u00edo son nuestros viajes por el desierto. Estas \u00e9pocas de incertidumbre son inquietantes. Pero pueden hacernos revisar nuestras vidas, reevaluar nuestras decisiones y elegir un nuevo camino.<\/p>\n<p>Mateo 4, recientemente destacado en el leccionario, nos lleva una vez m\u00e1s al desierto de Judea, donde encontramos a Jes\u00fas enfrentado al diablo y a las tentaciones comunes a todos nosotros. Cuando es tentado, Jes\u00fas elige no saciar su hambre con el pan que le ofrecen; elige no probar su identidad arriesgando su seguridad; elige honrar la presencia y el poder de Dios rechazando la riqueza y el poder que le ofrecen. Jes\u00fas elige un camino a seguir en el desierto: un camino que afirma su identidad como hijo de Dios; una identidad desde la que se apoyar\u00e1 en su ministerio p\u00fablico.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-8920 alignleft\" src=\"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/IMG_1349-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/>Quiz\u00e1 por eso sea tan importante nuestra peregrinaci\u00f3n anual a trav\u00e9s de la Cuaresma. Se nos invita a considerar los lugares salvajes, las tentaciones y las opciones de nuestras vidas: lugares en los que quiz\u00e1 nos hemos negado a elegir un camino; lugares en los que quiz\u00e1 hemos elegido un camino equivocado; lugares en los que hemos dicho valientemente \"s\u00ed\" a lo divino y \"no\" a la narrativa cultural. Estas elecciones son nuestras y no siempre son f\u00e1ciles, ya que nuestras elecciones tendr\u00e1n consecuencias inevitables en nuestras vidas. Nunca olvidar\u00e9 los sonidos de las risas, el regalo de la hospitalidad que nos brindaron, los ni\u00f1os montando en bicicleta. Reconozco que estos santos que encontramos en la frontera han tomado decisiones, algunas impulsadas por circunstancias que nunca entenderemos. Pero tambi\u00e9n reconozco su valiente elecci\u00f3n de vivir, amar y esperar en medio de lo que es claramente una estaci\u00f3n salvaje, una estaci\u00f3n marcada por la incertidumbre y lo desconocido.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, mientras reflexionamos sobre el desierto de la incertidumbre y nos acercamos al Mi\u00e9rcoles de Ceniza, nos invito a plantearnos estas preguntas: \u00bfC\u00f3mo estamos? \u00bfC\u00f3mo te va a ti? \u00bfCu\u00e1les son las zonas salvajes en nuestras vidas como individuos y como iglesia en general que necesitan ser revisadas y reevaluadas en un esfuerzo por ser fieles a nuestra llamada como pueblo de fe?<\/p>\n<p>Este es el don del desierto: nos empuja a un profundo viaje espiritual que exige nuestra acci\u00f3n y elecci\u00f3n fieles en el mundo. Nos desaf\u00eda a elegir el camino de un Dios que nos ama implacablemente y nos invita a ser ese amor en un momento como \u00e9ste.<\/p>\n<p><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6940 alignleft\" src=\"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Ruth-Santana-Grace.jpg\" alt=\"\" width=\"124\" height=\"186\" \/>Ruth es la Presb\u00edtera Ejecutiva de la <\/em><a href=\"https:\/\/presbyphl.org\/\"><em>Presbiterio de Filadelfia<\/em><\/a><em>. Sirve a la comunidad y a la iglesia como miembro de la <\/em><a href=\"https:\/\/www.ptsem.edu\/\"><em>Seminario Teol\u00f3gico de Princeton<\/em><\/a><em> patronato y como miembro del Consejo de la <\/em><a href=\"https:\/\/www.interfaithphiladelphia.org\/\"><em>Centro Interreligioso de Filadelfia<\/em><\/a><em> del Gran Filadelfia. Santana-Grace fue Presb\u00edtero Ejecutivo de la <\/em><a href=\"https:\/\/sangabpres.org\/\"><em>Presbiterio de San Gabriel<\/em><\/a><em> (California - 2004-2014). Tambi\u00e9n fue miembro del Equipo Estrat\u00e9gico del Seminario Teol\u00f3gico de San Francisco y panelista del Consejo de Educaci\u00f3n Teol\u00f3gica. Es licenciada por <\/em><em>El Colegio de New Rochelle<\/em><em> (B.A.), <\/em><a href=\"https:\/\/www.baruch.cuny.edu\/\"><em>Baruch College<\/em><\/a><em> (M.P.A.), y Princeton Theological Seminary (M.Div.).<\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Then Jesus was led up by the Spirit into the wilderness to be tempted by the devil. (Matthew 4:1) Uncertainty and Wilderness Choices It was a bit of a marathon [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":74,"featured_media":8921,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[117],"tags":[515,433,517,516],"class_list":["post-8897","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-news","tag-board-meeting","tag-border","tag-mexico","tag-ruth-faith-santana-grace"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8897","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/74"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8897"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8897\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8921"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8897"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8897"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8897"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}