{"id":49423,"date":"2026-04-09T10:39:06","date_gmt":"2026-04-09T14:39:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/?p=49423"},"modified":"2026-04-06T10:50:40","modified_gmt":"2026-04-06T14:50:40","slug":"la-conferencia-luminosity-concluye-con-un-analisis-de-los-hechos-de-los-apostoles-y-su-mensaje-para-la-iglesia-de-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/resources\/news\/luminosity-conference-closes-with-an-examination-of-acts-and-its-call-to-the-church-today\/","title":{"rendered":"La conferencia Luminosity concluye con un an\u00e1lisis del libro de los Hechos y su mensaje para la iglesia de hoy"},"content":{"rendered":"<p>El Dr. Eric Barreto inaugur\u00f3 la \u00faltima sesi\u00f3n plenaria de la primera Conferencia Luminosity diciendo: \u201cNo s\u00e9 ustedes, pero yo estoy harto de las historias sobre el declive de la iglesia\u201d.\u201d<\/p>\n<p>Esas palabras encontraron gran resonancia entre el p\u00fablico. Barreto, que es profesor asociado de Nuevo Testamento de la c\u00e1tedra Weyerhaeuser en <a href=\"https:\/\/ptsem.edu\/\">Seminario Teol\u00f3gico de Princeton<\/a>, matiz\u00f3 su afirmaci\u00f3n: \u201cNo me interesa negar las realidades a las que nos enfrentamos cada d\u00eda, pero seguimos a un Dios que se dedica a la resurrecci\u00f3n\u201d.\u201d<\/p>\n<p>Barreto fue el orador de clausura de Luminosity, una conferencia dirigida a pastores y l\u00edderes eclesi\u00e1sticos con el objetivo de estimular la imaginaci\u00f3n y ofrecer inspiraci\u00f3n para el liderazgo en un mundo en constante cambio. La conferencia fue organizada y patrocinada por la Fundaci\u00f3n Presbiteriana, y se celebr\u00f3 del 9 al 11 de marzo de 2026 en Orlando, Florida.<\/p>\n<p>Barreto inspir\u00f3 al p\u00fablico con su enfoque fresco e imaginativo de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, un libro que es la continuaci\u00f3n del relato de Lucas sobre la historia de Jes\u00fas y sus primeros seguidores. \u201cEs dif\u00edcil imaginar la vida de la resurrecci\u00f3n en un mundo donde la muerte y la destrucci\u00f3n acechan en cada esquina\u201d, admiti\u00f3 Barreto. \u201cHay divisiones en toda la iglesia <strong>- <\/strong>\u201dno solo en lo pol\u00edtico, sino incluso a la hora de decidir de qu\u00e9 color ser\u00e1 la alfombra\u00bb.\u201d<\/p>\n<p>Su sentido del humor suaviz\u00f3 la cruda realidad del declive de la Iglesia, que todos sabemos que es cierta. En lugar de lamentarse por lo que fue, su objetivo era recurrir al car\u00e1cter maravilloso de las historias para inspirar a la Iglesia a recuperar y recordar su misi\u00f3n: difundir la buena nueva hasta los confines de la tierra.<\/p>\n<p>\u201cQuiero convencerlos de que el libro de los Hechos no es un manual de instrucciones para construir la iglesia perfecta; no es un manual de instrucciones de Lego. Se trata de narraciones e historias, no de reglas\u2026 sino de ideas que despiertan la imaginaci\u00f3n sobre c\u00f3mo puede ser la iglesia\u201d.\u201d<\/p>\n<p><strong>La historia de Eutico<br \/>\n<\/strong>Una de sus historias favoritas es la de Eutico, en Hechos 20. Este joven se qued\u00f3 dormido mientras escuchaba el discurso de Pablo, que, como se\u00f1ala Barreto, \u201cno terminaba nunca\u201d. Si bien la narcolepsia puede ser algo com\u00fan incluso para los predicadores m\u00e1s cautivadores, en el caso de Pablo condujo a una tragedia, ya que el pobre Eutico cay\u00f3 desde un tercer piso y muri\u00f3. Seg\u00fan recuerda Barreto, Pablo fue a verlo y dijo: \u201cNo te preocupes, a\u00fan tiene vida\u201d. Luego, Pablo \u201ctom\u00f3 un refrigerio y reanud\u00f3 su discurso\u201d.\u201d<\/p>\n<p>Barreto hizo una pausa y pregunt\u00f3: \u201c\u00bfQu\u00e9 hacemos con esta historia? Es seria, pero tambi\u00e9n encantadora\u2026 Quiz\u00e1s no se trate de sermones aburridos, sino de las personas marginadas que se mueren de aburrimiento mientras nosotros no paramos de parlotear\u201d.\u201d<\/p>\n<p><strong>Pentecost\u00e9s<br \/>\n<\/strong>La siguiente historia que relat\u00f3 fue la del d\u00eda de Pentecost\u00e9s, en Hechos 2. Pentecost\u00e9s es una de las historias m\u00e1s conocidas del Nuevo Testamento. En ese acontecimiento, la gente comenz\u00f3, como es bien sabido, a hablar en lenguas que no conoc\u00edan. Al reflexionar sobre este hecho, Barreto record\u00f3 a la multitud que aprender otro idioma es mucho m\u00e1s que la mec\u00e1nica del habla; es aprender otra cultura e historia, e incluso diferentes patrones de pensamiento que dan forma al idioma.<\/p>\n<p>Y entonces pregunt\u00f3 a la multitud cu\u00e1l es una de las interpretaciones m\u00e1s populares de la historia de Pentecost\u00e9s: \u201c\u00bfQu\u00e9 es lo que se revierte?\u201d. Muchas voces entre el p\u00fablico respondieron al un\u00edsono: \u201cLa maldici\u00f3n de la Torre de Babel\u201d. Esa historia del G\u00e9nesis 11 es anterior al relato de Abraham y de c\u00f3mo Dios eligi\u00f3 a un pueblo. El acto de Dios de diversificar las lenguas de los pueblos se interpreta tradicionalmente como un castigo destinado a impedir que los pueblos de la tierra alcancen logros mayores que la torre que construyeron.<\/p>\n<p>Pero esa interpretaci\u00f3n lleva a Barreto a preguntarse: \u201c\u00bfEs un problema que haya aprendido primero a hablar espa\u00f1ol?\u201d. A continuaci\u00f3n, anim\u00f3 a todos a releer la historia y a replantearse esa interpretaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Dijo: \u201cLa gente tem\u00eda separarse. Quer\u00edan estar juntos. Pero tambi\u00e9n quer\u00edan levantar muros a su alrededor y una torre alta para poder estar atentos a las amenazas\u201d.\u201d<\/p>\n<p>Por lo tanto, Barreto considera que se trata de una historia sobre el origen de numerosas culturas repartidas por toda la Tierra <strong>-<\/strong> una historia sobre el origen del don de la diversidad. Para reforzar su argumento, dijo: \u201cSi Pentecost\u00e9s fuera una inversi\u00f3n de Babel, los disc\u00edpulos habr\u00edan hablado la misma lengua y no habr\u00edan o\u00eddo todas las lenguas como si fueran la suya propia. Dios aprende la lengua que m\u00e1s nos llega al coraz\u00f3n; nuestras diferencias son un don de Dios\u201d.\u201d<\/p>\n<p>Para animarnos a\u00fan m\u00e1s a replantearnos las historias de los Hechos, Barreto pregunt\u00f3: \u201c\u00bfQu\u00e9 es lo que alguien que habla otro idioma aprende o percibe en el mensaje de Pentecost\u00e9s que nosotros no percibimos? No ve\u00e1is a los nuevos vecinos que ten\u00e9is como un problema que hay que resolver, sino como un regalo de Dios que debemos descubrir\u201d.\u201d<\/p>\n<p><strong>Compartir todo en com\u00fan<br \/>\n<\/strong>Barreto pas\u00f3 a su siguiente \u201creflexi\u00f3n\u201d basada en Hechos 4:32-5:11. En este relato, la comunidad lo compart\u00eda todo \u201cgracias al testimonio com\u00fan de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas\u201d, tal y como lo plante\u00f3 Barreto. \u201cHay muchas razones por las que no hacemos esto en la iglesia hoy en d\u00eda; con tanta frecuencia, la iglesia ha demostrado no ser digna de confianza en lo que respecta a los bienes o la riqueza\u201d. As\u00ed, cuando el cap\u00edtulo 5 comienza con el enga\u00f1o de Anan\u00edas y Safira, quienes retuvieron parte de su dinero en lugar de confiarlo a los disc\u00edpulos, lo pagan con sus vidas.<\/p>\n<p>\u201cEsta es una historia de terror que se encuentra justo en medio de las Escrituras\u201d, dijo Barreto. \u201cY es un claro recordatorio de que la forma en que nos reunimos y nos tratamos unos a otros es importante. La comunidad es una cuesti\u00f3n de vida o muerte\u201d.\u201d<\/p>\n<p><strong>El eunuco et\u00edope<br \/>\n<\/strong>La siguiente reflexi\u00f3n la titul\u00f3 \u201cDios nos llama a ninguna parte\u201d, inspirada en la historia del eunuco et\u00edope de Hechos 8:26-40. A Felipe se le encomend\u00f3 ir a un lugar nuevo, y all\u00ed se encuentra con un eunuco, un funcionario de la corte que se desempe\u00f1a como tesorero de la reina de Etiop\u00eda. \u201cLos eunucos en las Escrituras hebreas tienen identidades fascinantes\u201d, coment\u00f3 Barreto. \u201cHay l\u00edmites a su acceso a los espacios sagrados; en la Sabidur\u00eda de Salom\u00f3n, se burlan de ellos, pero en Isa\u00edas 56, se les incluye e incluso se les exalta, \u201csi se aferran al pacto\u201d\u00bb.\u201d<\/p>\n<p>Y en Hechos, el Esp\u00edritu le dijo a Felipe que se mantuviera cerca del carro. Al hacerlo, se dio cuenta de que estaban leyendo el rollo de Isa\u00edas, y les pregunt\u00f3: \u201c\u00bfEntienden lo que est\u00e1n leyendo?\u201d. La fe del eunuco se expres\u00f3 en vulnerabilidad: \u201c\u00bfC\u00f3mo puedo, a menos que alguien me gu\u00ede?\u201d. Pero Barreto se pregunt\u00f3: \u201c\u00bfSe da cuenta Felipe de que la historia que estaban leyendo de Isa\u00edas tambi\u00e9n se aplicaba al eunuco?\u201d. La opini\u00f3n de Barreto es que el eunuco tambi\u00e9n es un gentil y, por lo tanto, ser\u00eda el primer gentil bautizado en las Escrituras.<\/p>\n<p>Puede que el camino en el que tuvo lugar este encuentro estuviera en medio de la nada. Pero \u201cesos \u2018lugares de la nada\u2019 no est\u00e1n vac\u00edos, sino llenos de la presencia de Dios\u201d. Barreto record\u00f3 los viajes misioneros que realiz\u00f3 cuando era m\u00e1s joven, en los que les ense\u00f1aron que llevaban la buena nueva de Jes\u00fas, pero descubrieron que Jes\u00fas ya estaba all\u00ed. \u201cDios ha hecho de la nada su propio hogar\u201d.\u201d<\/p>\n<p><strong>Cornelio, el centuri\u00f3n romano<br \/>\n<\/strong>La \u00faltima reflexi\u00f3n de Barreto se titul\u00f3 \u201cDios nos lleva mucha ventaja\u201d, inspirada en la historia de Cornelio, el centuri\u00f3n romano, que aparece en Hechos 10. Pedro tuvo una visi\u00f3n que parec\u00eda referirse a qu\u00e9 alimentos pod\u00eda comer, pero que result\u00f3 ser una se\u00f1al de que la buena nueva de Jes\u00fas estaba abierta tanto a los gentiles como a los jud\u00edos. Por aquel tiempo, un \u00e1ngel se le apareci\u00f3 a Cornelio y le dijo que mandara a buscar a Pedro. As\u00ed lo hizo, y Pedro acudi\u00f3. Mientras hablaba, el Esp\u00edritu Santo se movi\u00f3 y descendi\u00f3 sobre todos los que estaban all\u00ed reunidos.<\/p>\n<p>\u201cLos creyentes jud\u00edos que acompa\u00f1aban a Pedro y que se quedaron at\u00f3nitos al ver que el Esp\u00edritu descend\u00eda incluso sobre los gentiles \u201dme sacan de quicio\u201c\u201c, admiti\u00f3 Barreto. \u00abPero luego recuerdo c\u00f3mo la gracia de Dios tambi\u00e9n me sorprende a m\u00ed, al ver a qui\u00e9nes acoge. Y esa misma gracia lleva al propio Pedro a preguntar: \u201c\u00bfQui\u00e9n puede impedir que se bautice con agua a estas personas que han recibido el Esp\u00edritu Santo igual que nosotros?\u201d<\/p>\n<p>\u201cDios nos deleita con sorpresas\u201d, dijo Barreto. \u201cSiempre vamos por detr\u00e1s de la inmensa gracia de Dios\u2026 Dios nos sorprender\u00e1. Todo lo que cre\u00edamos saber se ver\u00e1 puesto a prueba. Cuando el mundo se ponga patas arriba, \u00bfc\u00f3mo reaccionaremos? \u00bfPodremos pasar del miedo a una agradable sorpresa?\u201d.\u201d<\/p>\n<p>Barreto concluy\u00f3 reiterando que est\u00e1 cansado de o\u00edr hablar del declive de la iglesia. Y dej\u00f3 a la audiencia con una pregunta llena de esperanza: \u201c\u00bfPodemos imaginar c\u00f3mo Dios nos llama hacia el futuro a trav\u00e9s del libro de los Hechos, aunque sea en medio de la nada?\u201d.\u201d<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dr. Eric Barreto opened the last plenary of the first Luminosity Conference by saying \u201cI don\u2019t know about you, but I am sick and tired of stories of the decline [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":49424,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[117],"tags":[],"class_list":["post-49423","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-news"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49423","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49423"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49423\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":49425,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49423\/revisions\/49425"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49424"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49423"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49423"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49423"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}