{"id":49396,"date":"2026-03-30T11:00:21","date_gmt":"2026-03-30T15:00:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/?p=49396"},"modified":"2026-03-27T17:01:15","modified_gmt":"2026-03-27T21:01:15","slug":"las-iglesias-pueden-transformar-sus-historias-pasando-de-la-ansiedad-a-la-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/resources\/news\/churches-can-change-their-stories-from-anxious-to-hopeful\/","title":{"rendered":"Las iglesias pueden transformar sus narrativas, pasando de la ansiedad a la esperanza"},"content":{"rendered":"<p>Mark Yaconelli recuerda que su abuela le regal\u00f3 una Biblia ilustrada cuando ten\u00eda cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cTen\u00eda un mont\u00f3n de fotos brillantes; recuerdo especialmente una imagen de Jes\u00fas llevando un cordero\u201d, recuerda Yaconelli. \u201cLa portada parec\u00eda la foto de pasaporte de Jes\u00fas. Me preguntaba c\u00f3mo ser\u00eda poder leer ese libro tan grande y grueso yo sola\u201d.\u201d<\/p>\n<p>Su don se convirti\u00f3 en la base de su convicci\u00f3n de que \u201cla historia es relaci\u00f3n: las moralejas, los valores y las tramas que nos ense\u00f1an a vivir\u201d.\u201d<\/p>\n<p>Yaconelli es fundadora y directora de The Hearth, adem\u00e1s de promotora de la comunidad, facilitadora de retiros y autora de <em>Entre escuchar y contar: c\u00f3mo las historias pueden salvarnos<\/em>. Pronunci\u00f3 uno de los discursos de la sesi\u00f3n plenaria en la primera edici\u00f3n de la Conferencia Luminosity, patrocinada por la <a href=\"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/\">Fundaci\u00f3n Presbiteriana<\/a> Del 9 al 11 de marzo de 2026 en Orlando. La conferencia se dise\u00f1\u00f3 para ofrecer a los pastores y l\u00edderes eclesi\u00e1sticos inspiraci\u00f3n y reflexiones sobre la innovaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Las historias nos dan energ\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Yaconelli comparti\u00f3 su nostalgia por las historias de su infancia: *El le\u00f3n, la bruja y el armario*, y los relatos de barcos descarriados que se adentraban en la niebla frente a las costas de Nueva Escocia. En una \u00e9poca en la que el mundo puede parecer \u201caterrador\u201d, es el hecho de contar historias lo que nos mantiene firmes en nuestras creencias.<\/p>\n<p>\u201cRecuerda lo que sabemos que es verdad: cada uno de nosotros vino al mundo como luz. Cuando un beb\u00e9 entra en una habitaci\u00f3n, todo el mundo sonr\u00ede\u201d, dijo. \u201c\u00a1As\u00ed eras t\u00fa en alg\u00fan momento! T\u00fa eras la luz, \u00e1vido de experiencias, \u00e1vido de conexi\u00f3n, tan emocionado ante cada rostro nuevo. Ese eras t\u00fa; ese era yo. Y no sab\u00edamos qu\u00e9 hacer con toda esa energ\u00eda. Una de las formas en que lo descubrimos es que la gente nos cuenta historias que nos permiten experimentar el valor y la creatividad. Nos cuentan historias que proyectan la luz hacia el futuro\u201d.\u201d<\/p>\n<p>Las iglesias deben volver a valorar el poder de las historias, afirm\u00f3 Yaconelli, y especialmente la historia que cuentan sobre s\u00ed mismas.<\/p>\n<p>\u201cMuchas de nuestras iglesias est\u00e1n atrapadas en una historia negativa\u201d, les dijo a los pastores y l\u00edderes eclesi\u00e1sticos presentes. \u201cSi ustedes, como pastores, se sienten ansiosos, aislados, amargados, llenos de odio o aburridos, es que est\u00e1n atrapados en una historia negativa. \u00a1Cambien eso! La historia de Jes\u00fas est\u00e1 llena de vida y aventura. Es como una monta\u00f1a rusa o un descenso por los r\u00e1pidos. Incluso cuando llega el desastre, sabemos qu\u00e9 hacer. Un amigo m\u00edo que es pastor, que dirige una iglesia en Minneapolis y ha estado muy involucrado en las protestas, me dijo: \u2018Para esto nos hemos preparado. Sabemos qu\u00e9 hacer como iglesia\u2019\u201d.\u201d<\/p>\n<p><strong>Los entendidos en la luz<\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, Yaconelli propuso a los pastores presentes en la audiencia una comparaci\u00f3n inesperada: los programas de cocina competitivos de la televisi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cYa sabes a qu\u00e9 programas me refiero: a los chefs les dan un mont\u00f3n de ingredientes extravagantes y tienen que preparar un plato con ellos\u201d, dijo con una sonrisa. \u201cAqu\u00ed tienes sardinas, una pi\u00f1a y un poco de Cream of Wheat. \u00a1Adelante!\u201d. Los chefs son expertos en el sabor, dijo. \u201cSe supone que nosotros somos expertos en la luz. Se supone que somos expertos en el amor\u201d.\u201d<\/p>\n<p>Invit\u00f3 al p\u00fablico a imaginar una iglesia con tres viudas, una congregaci\u00f3n multiling\u00fce y un mont\u00f3n de ni\u00f1os. \u201c\u00a1Vamos! \u00bfC\u00f3mo hacemos para... <u>este<\/u> \u00bfEl trabajo de la iglesia? Esto es lo que deber\u00edamos haber aprendido en el seminario. Somos la respuesta sanadora a la separaci\u00f3n que impone el mundo. \u00bfC\u00f3mo podemos acercarnos unos a otros?\u201d<\/p>\n<p>Las reglas de un concurso de cocina dicen que hay que preparar algo delicioso con los ingredientes que se tienen. Las reglas de ser pastor dicen que hay que crear luz y amor con las personas que se tienen en los bancos de la iglesia. \u201cConf\u00eda en lo que sabes\u201d, implor\u00f3. \u201cSabes qu\u00e9 es lo que debe desaparecer de tu iglesia: \u00a1hazlo! Sabes qu\u00e9 es lo que te da luz a ti y a los dem\u00e1s: \u00a1hazlo! En las iglesias vivas, los pastores hacen lo que les da luz y la iglesia los sigue. Haz lo que amas\u201d.\u201d<\/p>\n<p><strong>Una experiencia que desaf\u00eda toda explicaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Yaconelli concluy\u00f3 con una historia conmovedora que le cont\u00f3 un amigo pastor suyo (que tambi\u00e9n se llamaba Mark). Un anciano de su iglesia estaba a punto de fallecer y le pidi\u00f3 a Mark que se mantuviera cerca de su hijo adolescente tras su muerte. Durante una conversaci\u00f3n un tanto inc\u00f3moda mientras tomaban un refresco, el adolescente le pregunt\u00f3 c\u00f3mo sabr\u00eda que su pap\u00e1 estar\u00eda bien despu\u00e9s de morir. Mark, buscando a tientas una respuesta, solt\u00f3: \u201cTe prometo que lo sabr\u00e1s\u201d. E inmediatamente se arrepinti\u00f3 de haber dicho eso.<\/p>\n<p>En la ceremonia privada junto al ata\u00fad que sigui\u00f3 al funeral, una mariposa se pos\u00f3 sobre el ata\u00fad. \u201cHice contacto visual con el hijo, como diciendo: \u2018\u00a1Oye, mira! Te dije que lo sabr\u00edas\u2019\u201d. El chico mir\u00f3 a Mark con \u201cdesprecio absoluto, probablemente pensando: \u2018\u00bfUn bicho se posa en el ata\u00fad de mi pap\u00e1 y t\u00fa crees que eso significa algo? Eres repugnante\u2019\u201d. Despu\u00e9s del servicio, el chico simplemente se alej\u00f3 de Mark.<\/p>\n<p>Cuando Mark lleg\u00f3 a casa, lament\u00e1ndose por el desliz, recibi\u00f3 una llamada de la madre del ni\u00f1o. \u201cPor favor, ven a nuestra casa ahora mismo\u201d, le dijo ella. \u201cNo pasa nada, pero tienes que venir\u201d.\u201d<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 a su casa, ella lo llev\u00f3 abajo, a la habitaci\u00f3n donde estaba el ni\u00f1o: una habitaci\u00f3n llena de mariposas. El ni\u00f1o estaba sentado en la cama, riendo y llorando al mismo tiempo, mientras las mariposas segu\u00edan entrando por una ventana abierta.<\/p>\n<p>\u201cEse d\u00eda, mi amigo encarnaba el ejemplo de Jes\u00fas\u201d, dijo Yaconelli. \u201cLe habl\u00f3 cuando le dijo al ni\u00f1o que lo sabr\u00eda. Por la fe, por la confianza y por vivir en la luz que Dios nos ha dado, el ni\u00f1o se liber\u00f3. Nosotros somos ese ni\u00f1o y ese pastor. Vivamos radicalmente en la luz; cuando lo hacemos, ni siquiera la oscuridad es lo suficientemente oscura\u201d.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mark Yaconelli remembers receiving a story Bible from his grandmother when he was five years old. \u201cIt had all the glossy pictures; I especially remember an image of Jesus carrying [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":49398,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[117],"tags":[],"class_list":["post-49396","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-news"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49396","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49396"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49396\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":49397,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49396\/revisions\/49397"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49398"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49396"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49396"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49396"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}