{"id":45100,"date":"2023-10-16T13:23:01","date_gmt":"2023-10-16T17:23:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/?p=45100"},"modified":"2023-11-27T13:32:41","modified_gmt":"2023-11-27T18:32:41","slug":"pequena-iglesia-destacada-iglesia-presbiteriana-de-augusta-en-nueva-york","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/resources\/news\/small-church-spotlight-augusta-presbyterian-church-in-new-york\/","title":{"rendered":"Peque\u00f1a iglesia en el punto de mira: Iglesia Presbiteriana Augusta de Nueva York"},"content":{"rendered":"<p>Enclavada en el paisaje rural del norte del estado de Nueva York, la Iglesia Presbiteriana de Augusta ha sido un faro de fe y comunidad durante la friolera de 225 a\u00f1os. Durante las dos \u00faltimas d\u00e9cadas de esta larga historia, el pastor Jay Williams ha estado al frente de la congregaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Su viaje a la Iglesia Presbiteriana de Augusta fue una confluencia del destino y la convicci\u00f3n. \"Empec\u00e9 como pastor laico certificado, haciendo el circuito, sustituyendo dos veces al mes en diferentes iglesias del presbiterio\", dijo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-15509 alignleft\" src=\"https:\/\/presbyterianfoundation.flywheelsites.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/small-church-augusta.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" srcset=\"https:\/\/presbyterianfoundation.flywheelsites.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/small-church-augusta.jpg 400w, https:\/\/presbyterianfoundation.flywheelsites.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/small-church-augusta-300x225.jpg 300w\" alt=\"\" width=\"328\" height=\"246\" \/>Entonces lleg\u00f3 el momento crucial: una colega del presbiterio le pidi\u00f3 que predicara en Augusta, que estaba a s\u00f3lo nueve millas de su casa, pero en un lugar que nunca hab\u00eda visitado. \"Empezamos compartiendo la responsabilidad, pero al cabo de seis meses ella se apart\u00f3 y desde entonces lo hago yo\", cuenta Williams. Cuando empez\u00f3 hab\u00eda seis personas en el culto.<\/p>\n<p>A pesar de las dificultades que planteaba una comunidad peque\u00f1a y la falta de una escuela dominical, la visi\u00f3n de Williams para la congregaci\u00f3n y su dedicaci\u00f3n desencadenaron una transformaci\u00f3n. \"En alg\u00fan momento pasamos de tener cinco fieles cada domingo a 50\", afirma. La iglesia desarroll\u00f3 un din\u00e1mico ministerio infantil, un activo grupo juvenil e incluso empez\u00f3 a celebrar caf\u00e9s con bandas cristianas que tocaban a sala llena.<\/p>\n<p>\"Hicimos muchas cosas muy buenas y hab\u00eda mucha energ\u00eda, actividad y vitalidad\", afirm\u00f3.<\/p>\n<p><strong>Navegar por el declive, abrazar el cambio<\/strong><\/p>\n<p>A medida que la iglesia avanzaba en su andadura, conoci\u00f3 momentos de declive, un reflujo natural en las mareas de la vida comunitaria. Los j\u00f3venes, a menudo la savia de una congregaci\u00f3n, se marchaban, mientras que los miembros m\u00e1s veteranos pasaban al siguiente reino. \"Una de las cosas que hay que tener en cuenta es que los ni\u00f1os crecen y la mayor\u00eda se marchan de la zona\", explica Williams.<\/p>\n<p>Los imprevistos de la pandemia COVID-19 tampoco ayudaron. \"COVID fue un reto para nosotros, pero nos ofreci\u00f3 cierta ayuda en el sentido de que nos hizo empezar a hacer cosas nuevas\", afirm\u00f3.<\/p>\n<p>Una de esas novedades fue empezar a utilizar Facebook live para retransmitir los cultos dominicales.<br \/>\nFacebook Live se convirti\u00f3 en un conducto vital, facilitando la comunicaci\u00f3n y la interacci\u00f3n entre los congregantes. \"Les dir\u00e9 que Facebook ha sido una parte importante de la iglesia: ah\u00ed es donde la gente se comunica y publica\", afirm\u00f3.<\/p>\n<p>La participaci\u00f3n en l\u00ednea incluso atrajo a nuevos miembros, entre ellos un grupo de cinco personas que ahora viajan desde la vecina Utica cada semana para participar en la confraternidad de la iglesia. Familias que hab\u00edan permanecido inactivas en la iglesia regresaron con sus hijos y nietos.<\/p>\n<p><strong>Definir valores y abrazar la singularidad<\/strong><\/p>\n<p>La esencia de la Iglesia Presbiteriana de Augusta reside en su sencillez y autenticidad. El mensaje de William resume la misi\u00f3n de la congregaci\u00f3n: \"Amar a Dios, amarnos los unos a los otros y servir al mundo\". Esta concisa declaraci\u00f3n impregna todos los aspectos de las actividades de la iglesia. \"En realidad, s\u00f3lo tenemos un ritual: repetir la declaraci\u00f3n de nuestra misi\u00f3n pr\u00e1cticamente cada vez que nos reunimos\", afirma Williams. \"\u00a1Cualquiera puede decirte cu\u00e1l es!\".<\/p>\n<p>Con un modesto presupuesto de $26.000 para todo el a\u00f1o, la iglesia mantiene su esp\u00edritu de frugalidad al tiempo que abraza una comunidad vibrante y muy unida. Como dice Williams, \"Una peque\u00f1a iglesia pobre interconectada puede ser tan vibrante, o m\u00e1s, que una gran iglesia con un gran edificio\". Este sentimiento habla de la fuerza duradera de las conexiones genuinas y el prop\u00f3sito compartido.<\/p>\n<p><strong>Un futuro esperanzador<\/strong><\/p>\n<p>Mientras la iglesia celebraba su 225 aniversario, la composici\u00f3n de la congregaci\u00f3n ha cambiado, reflejando la naturaleza siempre cambiante de las comunidades rurales. No hay mucho en Augusta\", dice Williams, y se\u00f1ala que una vez le dijo a alguien que buscara la iglesia \"en el centro\" y pas\u00f3 de largo, sin darse cuenta de que all\u00ed hab\u00eda una ciudad. El alcance de la iglesia ahora se extiende m\u00e1s all\u00e1 de su vecindad inmediata, atrayendo a asistentes de pueblos a kil\u00f3metros de distancia que se sienten atra\u00eddos por la conexi\u00f3n personal que encuentran en Augusta Presbyterian.<\/p>\n<p>\"Somos una congregaci\u00f3n sencilla, con un presupuesto reducido y sin secretario de iglesia, pero de alguna manera todo sale bien\", dijo Williams. \"Somos una peque\u00f1a iglesia rural, una familia y satisfacemos las necesidades de la gente que est\u00e1 aqu\u00ed\".<\/p>\n<p>Admite que puede ser f\u00e1cil sentarse en la iglesia y a\u00f1orar c\u00f3mo eran las cosas antes, a\u00f1orar a la gente que sol\u00eda venir. \"Pero hacemos lo que podemos y nos conformamos con lo que tenemos\", afirma. Y al hacerlo, aman a Dios, se aman unos a otros y sirven al mundo.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nestled within the landscapes of rural upstate New York, Augusta Presbyterian Church has stood as a beacon of faith and community for an astounding 225 years. For the past two [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":45101,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[117],"tags":[],"class_list":["post-45100","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-news"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45100","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45100"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45100\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/45101"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45100"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45100"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45100"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}