2/13/2025

Consejos para la gestión: Pequeños pasos para contar la historia de la corresponsabilidad

por John C. Williams

Crear un programa sólido de gestión es como cortejar a la antigua usanza: hay que dar muchos pequeños pasos antes de proponer matrimonio.

En este caso, la pregunta es "¿Compartirás tus donativos con la iglesia?", y las respuestas positivas son importantes para la situación financiera de tu iglesia. Pero del mismo modo que no nos gusta que nos metan prisa cuando vamos de compras, que el vendedor nos pregunte constantemente si puede llamarnos, tampoco nos gusta que nos aborden sólo cuando llega el momento de entregar nuestra tarjeta anual de compromiso.

¿Cómo afrontar este reto? La clave está en dar pasos pequeños y constantes. Como dice Proverbios 16:9: "En sus corazones los humanos planean su curso, pero el Señor establece sus pasos".

1. Seguimiento de los donantes, grandes y pequeños. Aunque las notas escritas a mano son siempre lo mejor, en las iglesias más grandes creo que está bien utilizar cartas automatizadas, dirigidas a cada donante como en "Estimado Sr. y Sra. Doe", y hacerles saber que su apoyo marca la diferencia en la vida de la iglesia.Para donaciones mayores, una carta personalizada profundiza y refuerza la conexión. En el caso de donaciones de mayor cuantía, una carta personalizada profundiza y refuerza el vínculo. Dichas cartas deben hacer mención específica de la cantidad donada y de los usos concretos solicitados por el donante, como el trabajo misionero, la Escuela Dominical o la ayuda a la comunidad.

Estas cartas de agradecimiento deben enviarse en cuanto se cierre la campaña de corresponsabilidad. Es una buena idea enviar otra nota más corta a mediados de año, agradeciendo de nuevo al donante y poniéndole al día de cualquier progreso, como el trabajo misionero u otros detalles.

2. Cada pocos meses, incluya en el sermón el desarrollo de la campaña de corresponsabilidad. ¿Cómo está influyendo en las vidas locales, en la mejora de las condiciones de la comunidad? ¿Cómo están ayudando las contribuciones e inversiones a nivel regional, nacional o internacional?

Si la labor misionera es una parte importante de la vida de su iglesia, dedique tiempo a detallar dónde están activas esas misiones, a qué retos se enfrentan y cómo es un día típico para los misioneros. Este tipo de historias, contadas con descripciones o por los propios misioneros, sirven como lecciones geopolíticas de la vida real para recordarnos el mundo exterior.

3. Si una organización local recibe ayuda económica de la iglesia, considere la posibilidad de invitar a uno de sus líderes a hablar durante un servicio dominical. Un buen ejemplo es un refugio contra el frío: pida a alguien que explique en términos claros a cuántas familias se atiende durante las olas de frío, lo importante que es para ellas disponer de un lugar cálido y seguro donde alojarse, y cómo las comidas calientes pueden ser el mejor alimento que tengan en todo el mes.

En el mundo actual de las redes sociales es fácil encerrarse en nuestro propio capullo, donde hacemos suposiciones sobre la vida de los demás y pensamos que muchas de ellas reflejan la nuestra.

A veces necesitamos recordar que las personas menos afortunadas, en nuestra comunidad y región, en nuestro país y en el extranjero, dependen de la ayuda del mundo exterior, incluidas nuestras iglesias.

Encontrar la manera de incluir este aspecto en el calendario anual de comunicaciones de la iglesia puede aumentar las posibilidades de éxito de una campaña de mayordomía.

John C. Williams

John C. Williams

John C. Williams es un escritor veterano con su propia empresa de relaciones públicas especializada en ayudar a la educación K-12, al gobierno y a las organizaciones sin ánimo de lucro a contar su historia. Es miembro desde hace 30 años de la Iglesia Presbiteriana Sea Island de Beaufort, Carolina del Sur.

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