3/9/2023
Bendición de la Rev. Emma Nickel
por Rev. Emma Nickel
A una niña de cuatro años que conozco le gusta preguntar: "¿Dios está realmente en todas partes?". Cada vez que lo pregunta, es como si el Espíritu me invitara no sólo a digaSí, en todas partes. De verdad". Pero a cree esa noticia yo mismo. Y para abrazar eso.
Así que, cuando la vida te parezca una pesadilla y hayan pasado minutos -o años- desde tu último encuentro con la Divinidad en la cima de una montaña, entrena tus ojos para buscar la bendición de Dios:
En ese primer sorbo de café caliente,
En unos segundos extra mirando por la ventana,
En un documento en blanco que brilla por sus posibilidades,
En un documento acabado que señala "bien hecho".
En el resplandor de un lavado de coche fresco,
En la llamada telefónica que finalmente haces a un amigo,
En las lágrimas derramadas por la noticia,
En la belleza de una comida terminada en el plato, antes de hincarle el diente,
En palabras de una oración conocida,
En la frescura de las sábanas limpias,
En los recuerdos que surgen de una foto,
En la liberación de una buena carcajada.
Es decir, buscar la bendición de Dios en todas partes.
Porque seguramente Dios está presente en todos esos lugares, dispuesto a aliviar tu alma, confortar tu espíritu y ponerte (de nuevo) en contacto con la santidad que te rodea.
